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Franco en un altar

El País
18-07-2004
C. Valenciana
ROSA ROBLES

Valencia, 18 de julio, año 65 de la Victoria. Al entrar en Capitanía te saluda la estatua ecuestre del Caudillo, antes conocida como "el burro i l'haca" que tanto costó sacar de la Plaza. Te explican que está allí "en calidad de militar" ,aclaración innecesaria porque es sobradamente conocido que el dictador jamás se metió en política. Coartada historicista manida, absurda. ¿ En qué patio se homenajea a aquellos soldados más competentes y leales, menos sanguinarios y crueles, a aquellos fulminados por no secundar al que creían compañero de armas?

La Universidad de Valencia podría pedir una ley que elimine los iconos franquistas de nuestros pueblos y ciudades, donde todavía gallean cruces de algunos "caídos por la patria""y monolitos como el del Generalísimo en Orihuela.

Pero para chocante de verdad, la reverencia con que la Iglesia sigue tratando al dictador, al que bendijo y paseó bajo palio .¿ Han visitado ustedes el interesante pero deteriorado templo de la Plaza del Carmen, en Valencia? Abre sólo un par de tardes a la semana en pleno corazón del botellón. Pero por curiosidad, asómense al retablo mayor, obra de José Bellver que el Catálogo de Monumentos califica piadosamente de "desafortunada", sin más detalles.

El mural, en verdad horrible, representa dos grupos humanos flanqueando la Fuente de la Virtud . A nuestra derecha, en actitud de adoración, un conjunto de monjes y santos. Los personajes históricos, a la izquierda. ¿Y quien dirían que es el primero, genuflexo aunque de gesto altivo, armado de capa y espada, seguido por reyes y conquistadores? Efectivamente: ¡el mismísimo Paquito! Pintado en 1942, siendo arzobispo Prudencio Melo (también retratado), cuando todavía la sangre regaba las cunetas, los niños pasaban hambre y los demócratas se pudrían encarcelados.

En el monasterio de Samos un pintor de pasillos hizo su guiño a los mitos de la época incluyendo a Sara Montiel y un angelito negro de Machín. Tienen su gracia aquellos cameos. No como en la parroquia de la Santa Cruz, cuyos feligreses acaban de postrarse en novenario del Carmen ante el golpista traidor.